jueves, 27 de agosto de 2009


Entonces quisiera ya no querer nada. Dejar que las cosas pasen y que lo que tenga que acabar, acabe luego!
No son las lagrimas las que me incomodan, ni me asustan, porque se que son parte de uno, como respirar, como alimentarse, como sonreír…
Estoy cansada de esperar lo que no va a suceder. De las promesas sin cumplir. De los años que pasan sin que pase nada. De dar un abrazo y recibir apenas un roce. De tener que inventarme sueños solitarios. De tratar… de fingir….de hacer de cuenta…
Me cansé!
Es cuestión de tomar impulso, es cuestión de que mañana, pasado u otro día cualquiera, me levante con ganas de avanzar sola.
Que ya no me importe más su presencia o su ausencia.
Esto ya es cuestión de horas… días…, pero no creo que haya regreso. Cuando el alma se cansa de ser ultrajada, cuando la dignidad y el amor propio te tocan la puerta…tienes que dejarlos entrar…y el daño…debe irse… para siempre…

No hay comentarios:

Publicar un comentario